Buen día tengan todos mis compañeros y tutor del grupo 61:
La enseñanza y el aprendizaje del inglés como lengua extranjera se han convertido en una necesidad en nuestra sociedad actual. En muchos empleos solicitan que el solicitante conozca, aunque sea en lo más mínimo, el idioma. La Reforma que tuvimos en el 2004 incluía más semestres con clases de inglés y, más aún, ya se solicitaba la certificación de docentes en el idioma, pues, desafortunadamente, todavía imparten clases de inglés personas que no lo dominan ni siquiera en un nivel básico.
Esta investigación que realicé para conocer “Didácticas Específicas” sobre ciertos temas respecto a la enseñanza del inglés me llevaron a conocer una infinidad de documentos, cursos, ejercicios de gramática, vocabulario, etc., blogs, videos, canciones, películas, y más. La verdad es que es un mundo de información que te guía hacia el aprendizaje del idioma.
Lo que me gusta de este tema es que la mayoría de las páginas se maneja de manera gratuita o con donaciones de manera opcional y te provee de mucha información y actividades que pueden ser utilizadas en el aula. Recuerdo a Jordi Adell cuando hablaba de “compartir el conocimiento”, pues aquí no solamente puedes obtener beneficios sino también colaborar con tu trabajo para que otra persona se apoye.
Es por eso que las didácticas específicas que encontré me serán de mucha ayuda para mis clases y lo único que tengo que hacer es descargar o aplicar las actividades que sean adecuadas para los temas que estoy viendo en mis clases y lo mejor es que podré compartir con mis alumnas las direcciones de las páginas que a ellas también les auxiliarán para aprender el inglés.
Gracias a todos por su atención y estoy a sus órdenes.
Belinda
domingo, 8 de febrero de 2009
sábado, 31 de enero de 2009
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
Siendo muy realistas, nuestro sistema educativo pide una evidencia numérica que “valore” los conocimientos que un estudiante obtuvo durante el nivel educativo que cursó. Desafortunadamente, dichos números no validan precisamente que el alumno los haya adquirido, pues nosotros mismos conocemos cómo se puede llegar a manipular esa información. Y peor aún, el hecho de que un estudiante haya obtenido un “10”, tampoco evidencia, forzosamente, que éste tenga las competencias necesarias para desarrollar tal o cual actividad.
Una pregunta que me hice durante mi paso por el CBTis, como alumna fue: “¿por qué si saco dieces y nueves en mis clases de inglés, me cuesta tanto trabajo hablarlo?”... Respuesta que a lo largo de los años me pude contestar “porque no había desarrollado dicha competencia aún, o no me sentía capaz de ponerla en práctica.” Sabía expresiones, gramática, ortografía, pero no había aún experimentado la necesidad de comunicarme, literalmente, en inglés. Lo cual ocurrió hasta después de algunos años.
En otras palabras, NO, el aprendizaje no es algo trivial, algo insignificante y común que se pueda observar y medir con base en simples preguntas a propósito de cualquier contenido. Pues pienso que no necesariamente se tiene que ver reflejado en un examen o en un trabajo, sino en una situación a la que se enfrente el estudiante que, haciendo uso de lo que sabe, salga victorioso de ella. O, poniéndolo con palabras más simples, cuando el individuo viva un acontecimiento en el que requiera utilizar los conocimientos, habilidades y actitudes que aprendió cuando estudiaba.
Espero pues, que como egresados de esta especialidad, tengamos las competencias necesarias para poder desempeñar nuestra labor docente de tal manera que nuestros alumnos aprenda y aprehendan y sean capaces de salir avantes de cualquier circunstancia que se les presente en la vida.
Buen día tengan todos ustedes.
Belinda
Una pregunta que me hice durante mi paso por el CBTis, como alumna fue: “¿por qué si saco dieces y nueves en mis clases de inglés, me cuesta tanto trabajo hablarlo?”... Respuesta que a lo largo de los años me pude contestar “porque no había desarrollado dicha competencia aún, o no me sentía capaz de ponerla en práctica.” Sabía expresiones, gramática, ortografía, pero no había aún experimentado la necesidad de comunicarme, literalmente, en inglés. Lo cual ocurrió hasta después de algunos años.
En otras palabras, NO, el aprendizaje no es algo trivial, algo insignificante y común que se pueda observar y medir con base en simples preguntas a propósito de cualquier contenido. Pues pienso que no necesariamente se tiene que ver reflejado en un examen o en un trabajo, sino en una situación a la que se enfrente el estudiante que, haciendo uso de lo que sabe, salga victorioso de ella. O, poniéndolo con palabras más simples, cuando el individuo viva un acontecimiento en el que requiera utilizar los conocimientos, habilidades y actitudes que aprendió cuando estudiaba.
Espero pues, que como egresados de esta especialidad, tengamos las competencias necesarias para poder desempeñar nuestra labor docente de tal manera que nuestros alumnos aprenda y aprehendan y sean capaces de salir avantes de cualquier circunstancia que se les presente en la vida.
Buen día tengan todos ustedes.
Belinda
viernes, 30 de enero de 2009
CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE CONGRUENTES CON EL ENFOQUE POR COMPETENCIAS
Buen día y gracias por visitar mi blog.
La especialidad que estamos estudiando está precisamente enfocada al desarrollo de nuestras competencias como docentes y por supuesto, a la colaboración directa con los alumnos para que, desde nuestra labor educativa y por medio de nuestras asignaturas ellos mismos desarrollen las suyas propias.
Respecto a las concepciones de aprendizaje congruentes con este enfoque por competencias, creo que todas las propuestas hechas por Pere Marqués, de algún modo u otro, se relacionan con dicho enfoque. Desde el conductismo hasta el socio-constructivismo existen aspectos que contribuyen al desarrollo de competencias aunque, también ello puede depender de la asignatura con la que trabajemos.
La razón por la que creo que el conductismo se relaciona con el enfoque por competencias es porque, por ejemplo, en la materia de mecanografía, que ahora es un submódulo del segundo semestre de la carrera de Asistente Ejecutivo Bilingüe y se llama “Reproducir escritos en la máquina de escribir y/o computadora”, se necesita sin duda la memorización mecánica del teclado para poder manejarlo adecuadamente y esto se da mediante la estructuración y secuenciación de los ejercicios que la alumna elabora durante su proceso. Otro ejemplo es el del submódulo “Transcribir Signos Taquigráficos” que se da en la misma carrera y semestre. Esta materia requiere la memorización de la taquigrafía para poder escribir y transcribir los textos que se le dicten. Y, así, creo que varias actividades que realizamos en el aula requieren de la memorización con el fin de que el estudiante domine cierto contenido para después poder utilizarlo.
La teoría del procesamiento de la información, en la fase de “organización y almacenamiento definitivo” dice que la información guardada queda registrada permanentemente en el cerebro y el individuo puede hacer uso de ella en el momento que la requiera. Claro que antes pasó por las dos fases anteriores, pero al momento de que llega a la tercera, ésta es información que el alumno puede utilizar cuando la necesite. Me viene a la mente, por ejemplo, expresiones para entablar una conversación en inglés. Éstas se utilizan primeramente como una necesidad de comunicación en situaciones planteadas por el docente, pero van quedando guardadas en la memoria hasta que se requieran usar en la vida real y esto contribuye con el submódulo del cuarto semestre de la carrera antes mencionada “Crear Diálogos de apertura laboral en Inglés Básico”, por mencionar una materia.
Una de las competencias genéricas dice que el alumno “Aprende por iniciativa e interés propio a lo largo de la vida” y la perspectiva del aprendizaje por descubrimiento dice que se da mediante la “Experimentación directa sobre la realidad y la aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones.” Sé que la materia de Ciencia, Tecnología. Sociedad y Valores, por citar alguna, analiza a fondo situaciones de esta índole y, pienso que se puede motivar al alumno a que desarrolle dicha competencia.
Y así llegamos al aprendizaje significativo, que, entre otras cosas, habla de la funcionalidad del los aprendizajes y una gran ventaja que tenemos en nuestras escuelas es que nos dedicamos a la formación de individuos con un determinado perfil tecnológico. En otras palabras, muchos de nuestros estudiantes (aunque desafortunadamente no todos) ingresan a nuestras instituciones con el fin de aprender una especialidad que les permita trabajar y, desde luego, recibir una formación integral útil para continuar sus estudios. Por lo tanto, y sólo por mencionar un ejemplo, las materias de formación profesional tienen contenidos que el estudiante puede encontrar útiles, interesantes y de pronta aplicación (desarrollo de competencias). Esto, pues, promueve el aprendizaje significativo.
Una competencia disciplinar de las Ciencias Experimentales, dice que el alumno ‘Decide sobre el cuidado de su salud a partir del conocimiento de su cuerpo, los procesos vitales y el entorno al que pertenece”; otra de las Ciencias Sociales que “Se valora como ser humano responsable, con derechos y obligaciones socialmente contextualizados” y la Psicología cognoscitivista dice que “El aprendizaje tiene lugar con una combinación de fisiología y emociones.” Entonces en el tema de “Sexualidad e Higiene Sexual”, por ejemplo, el mismo alumno debe de ser competente para a) conocer bien su cuerpo y todas las reacciones que éste tiene o puede tener ante un determinado estímulo, pero, por otro lado b) determinar las consecuencias que resultan de las acciones que él mismo ejecute. Es por eso que esta concepción del aprendizaje también favorece al enfoque por competencias.
En cuanto al constructivismo, éste es uno de los enfoques de la Reforma Integral de la Educación Media Superior por lo tanto, base para el desarrollo de competencias, ya que plantea, entro otras cuestiones, que “la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.” Y, por ejemplo uno de los atributos de la competencia genérica número seis dice que el alumno “Reconoce los propios prejuicios, modifica sus puntos de vista al conocer nuevas evidencias, e integra nuevos conocimientos y perspectivas al acervo con el que cuenta.”
Por último, se menciona el socio-constructivismo, el cual considera que “Aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importante y el lenguaje juega un papel básico como herramienta mediadora…”; por consiguiente, consideremos la octava competencia genérica la cual establece que el alumno “Participa y colabora de manera efectiva en equipos diversos.”; y la cuarta que dice el alumno “Escucha, interpreta y emite mensajes pertinentes en distintos contextos mediante la utilización de medios, códigos y herramientas apropiados.” En otras palabras, esta concepción des aprendizaje es congruente con ambas competencias.
En conclusión, el enfoque por competencias tiene su origen teórico en diferentes concepciones del aprendizaje y mediante una evolución que han experimentado a través de los años y las aportaciones hechas por nuevos personajes con base en su práctica educativa se han ido modificando de tal modo que ahora se nos presenta esta nueva perspectiva de enseñanza-aprendizaje, la cual promete ser una magnífica opción para implementar en la ejecución de nuestra práctica docente.
Gracias, nuevamente, y espero sus comentarios. Un saludo.
Belinda
La especialidad que estamos estudiando está precisamente enfocada al desarrollo de nuestras competencias como docentes y por supuesto, a la colaboración directa con los alumnos para que, desde nuestra labor educativa y por medio de nuestras asignaturas ellos mismos desarrollen las suyas propias.
Respecto a las concepciones de aprendizaje congruentes con este enfoque por competencias, creo que todas las propuestas hechas por Pere Marqués, de algún modo u otro, se relacionan con dicho enfoque. Desde el conductismo hasta el socio-constructivismo existen aspectos que contribuyen al desarrollo de competencias aunque, también ello puede depender de la asignatura con la que trabajemos.
La razón por la que creo que el conductismo se relaciona con el enfoque por competencias es porque, por ejemplo, en la materia de mecanografía, que ahora es un submódulo del segundo semestre de la carrera de Asistente Ejecutivo Bilingüe y se llama “Reproducir escritos en la máquina de escribir y/o computadora”, se necesita sin duda la memorización mecánica del teclado para poder manejarlo adecuadamente y esto se da mediante la estructuración y secuenciación de los ejercicios que la alumna elabora durante su proceso. Otro ejemplo es el del submódulo “Transcribir Signos Taquigráficos” que se da en la misma carrera y semestre. Esta materia requiere la memorización de la taquigrafía para poder escribir y transcribir los textos que se le dicten. Y, así, creo que varias actividades que realizamos en el aula requieren de la memorización con el fin de que el estudiante domine cierto contenido para después poder utilizarlo.
La teoría del procesamiento de la información, en la fase de “organización y almacenamiento definitivo” dice que la información guardada queda registrada permanentemente en el cerebro y el individuo puede hacer uso de ella en el momento que la requiera. Claro que antes pasó por las dos fases anteriores, pero al momento de que llega a la tercera, ésta es información que el alumno puede utilizar cuando la necesite. Me viene a la mente, por ejemplo, expresiones para entablar una conversación en inglés. Éstas se utilizan primeramente como una necesidad de comunicación en situaciones planteadas por el docente, pero van quedando guardadas en la memoria hasta que se requieran usar en la vida real y esto contribuye con el submódulo del cuarto semestre de la carrera antes mencionada “Crear Diálogos de apertura laboral en Inglés Básico”, por mencionar una materia.
Una de las competencias genéricas dice que el alumno “Aprende por iniciativa e interés propio a lo largo de la vida” y la perspectiva del aprendizaje por descubrimiento dice que se da mediante la “Experimentación directa sobre la realidad y la aplicación práctica de los conocimientos y su transferencia a diversas situaciones.” Sé que la materia de Ciencia, Tecnología. Sociedad y Valores, por citar alguna, analiza a fondo situaciones de esta índole y, pienso que se puede motivar al alumno a que desarrolle dicha competencia.
Y así llegamos al aprendizaje significativo, que, entre otras cosas, habla de la funcionalidad del los aprendizajes y una gran ventaja que tenemos en nuestras escuelas es que nos dedicamos a la formación de individuos con un determinado perfil tecnológico. En otras palabras, muchos de nuestros estudiantes (aunque desafortunadamente no todos) ingresan a nuestras instituciones con el fin de aprender una especialidad que les permita trabajar y, desde luego, recibir una formación integral útil para continuar sus estudios. Por lo tanto, y sólo por mencionar un ejemplo, las materias de formación profesional tienen contenidos que el estudiante puede encontrar útiles, interesantes y de pronta aplicación (desarrollo de competencias). Esto, pues, promueve el aprendizaje significativo.
Una competencia disciplinar de las Ciencias Experimentales, dice que el alumno ‘Decide sobre el cuidado de su salud a partir del conocimiento de su cuerpo, los procesos vitales y el entorno al que pertenece”; otra de las Ciencias Sociales que “Se valora como ser humano responsable, con derechos y obligaciones socialmente contextualizados” y la Psicología cognoscitivista dice que “El aprendizaje tiene lugar con una combinación de fisiología y emociones.” Entonces en el tema de “Sexualidad e Higiene Sexual”, por ejemplo, el mismo alumno debe de ser competente para a) conocer bien su cuerpo y todas las reacciones que éste tiene o puede tener ante un determinado estímulo, pero, por otro lado b) determinar las consecuencias que resultan de las acciones que él mismo ejecute. Es por eso que esta concepción del aprendizaje también favorece al enfoque por competencias.
En cuanto al constructivismo, éste es uno de los enfoques de la Reforma Integral de la Educación Media Superior por lo tanto, base para el desarrollo de competencias, ya que plantea, entro otras cuestiones, que “la educación constructivista implica la experimentación y la resolución de problemas y considera que los errores no son antitéticos del aprendizaje sino más bien la base del mismo.” Y, por ejemplo uno de los atributos de la competencia genérica número seis dice que el alumno “Reconoce los propios prejuicios, modifica sus puntos de vista al conocer nuevas evidencias, e integra nuevos conocimientos y perspectivas al acervo con el que cuenta.”
Por último, se menciona el socio-constructivismo, el cual considera que “Aprender es una experiencia social donde el contexto es muy importante y el lenguaje juega un papel básico como herramienta mediadora…”; por consiguiente, consideremos la octava competencia genérica la cual establece que el alumno “Participa y colabora de manera efectiva en equipos diversos.”; y la cuarta que dice el alumno “Escucha, interpreta y emite mensajes pertinentes en distintos contextos mediante la utilización de medios, códigos y herramientas apropiados.” En otras palabras, esta concepción des aprendizaje es congruente con ambas competencias.
En conclusión, el enfoque por competencias tiene su origen teórico en diferentes concepciones del aprendizaje y mediante una evolución que han experimentado a través de los años y las aportaciones hechas por nuevos personajes con base en su práctica educativa se han ido modificando de tal modo que ahora se nos presenta esta nueva perspectiva de enseñanza-aprendizaje, la cual promete ser una magnífica opción para implementar en la ejecución de nuestra práctica docente.
Gracias, nuevamente, y espero sus comentarios. Un saludo.
Belinda
viernes, 9 de enero de 2009
EL ENTORNO
Las estudiantes con las que tengo la oportunidad de convivir son del CBTis 10 de Guadalajara, Jalisco, sexo femenino y cuyas edades oscilan entre 15 y 21 años. Gran parte de ellas vive en Guadalajara y otras en la zona metropolitana. En cuanto a su nivel económico, concluyo que son de clase media (media alta y media baja, si se pudiera clasificar así) cuyos padres se dedican, en su mayoría, al comercio formal e informal y al servicio público. Sus viviendas cuentan con luz, agua y transporte a la escuela. En su comunidad existe la delincuencia juvenil y contaminación del aire, agua y suelo. Pocas sufren violencia intrafamiliar o escolar y la mayoría manifiesta que el ambiente estudiantil es bueno. En la escuela cuentan con asistencia psicológica y de orientación educativa, tutorías académicas, servicio de Internet y biblioteca, departamento de vinculación con el sector productivo, trámite de becas económicas y alimenticias, programa de mujer segura, actividades culturales como grupos de danza y música; recreativas como el grupo de porristas y deportivas como talleres de fútbol, basquetbol y voleibol.
Respecto a las posibles repercusiones que podrían ocurrir en la vida de las estudiantes derivadas del contexto anteriormente mencionado, éstas, en mi opinión, pueden tomarse a partir de los rubros de inseguridad, deterioro ambiental y ambiente escolar.
a) La inseguridad, en el aspecto de la delincuencia juvenil (aunque el narcotráfico y la delincuencia organizada no están de lado), podría involucrar a las alumnas a formar parte en ella o a ser víctimas de algún delito. De hecho, se han oído comentarios de alumnas que han sido asaltadas o mínimo asustadas en el transcurso de la escuela a su casa. Y, desafortunadamente, también se sabe de algunas estudiantes que venden droga o tienen contacto con ella.
b) Respecto al deterioro ambiental, ésta es o puede ser causante de enfermedades, lo cual podría ocasionar a las alumnas una menor calidad de vida.
c) Y por último, el ambiente escolar, que aunque se evaluó como en general como “bueno”, también algunas dijeron que era malo o pésimo y esto podría afectar incluso el desempeño académico de las alumnas.
Además, las situaciones susceptibles de ser modificadas que puedo trabajar en el contexto de mi asignatura mediante un proyecto educativo en el modelo de la RIEMS son:
• Ambiente escolar
• Bienes culturales y recreativos
• Inseguridad
• Deterioro ambiental
• Ayuda a las alumnas por parte del plantel
Por otro lado, los saberes tecnológicos que poseen nuestros estudiantes, los cuales como ya mencionamos en el blog, son vastos y profundos. Por ejemplo, mis alumnas saben accesar a Internet y buscar información, manejar correo electrónico, subir información a los metroflogs, videos a YouTube, chatear, etc.
En cuanto a las características de los jóvenes estudiantes de bachillerato, éstas son muy parecidas entre sí. Por ejemplo, en sus formas de comunicación, las cuales varían considerablemente de las que utilizábamos nosotros cuando teníamos esa edad. En la actualidad, y con base en una pequeña investigación que hicimos el módulo pasado, descubrimos que los jóvenes se expresan con mucha libertad y elaboran sus propios códigos, los cuales son, en ocasiones, difíciles de entender para una persona adulta. Utilizan dibujos, palabras incompletas o con letras y números combinados, mensajes en inglés; los escriben en sus cuadernos, en las bancas, paredes de baño, mochilas, ropa, etc. Y todo esto lo hacen con el fin de expresar lo que está dentro o muy dentro de ellos. ¡Quieren ser escuchados, eso es todo!
Son jóvenes con muchas aptitudes intelectuales y emocionales que se han ido desarrollando desde que comenzaron en la adolescencia. Son inquisitivos y no se conforman con una explicación mediocre; se atreven a preguntar e incluso a corregir. Dicen lo que piensan y lo que sienten, aunque en ocasiones no lo hagan asertivamente. Eso los lleva, en algunos casos, a crearse conflictos con sus profesores. Sin embargo, la mayoría de las veces, la relación que tienen con lo maestros es colaborativa, propositiva, respetuosa y con la confianza de emitir sus propias ideas u opiniones.
En conclusión, el trabajo con jóvenes de bachillerato es muy enriquecedor ya que son personas con mucha energía y ganas de vivir. No se ignora que también se enfrentan a situaciones adversas, pero, en general, tienen una visión positiva del mundo y no se rinden fácilmente. En lo personal, el poder compartir mi trabajo y mi vida con mis alumnas me ha hecho crecer mucho como docente, como mujer y como persona.
Agradezco pues a mis alumnas que me ayudaron a contestar la encuesta que me permitió conocer su entorno y a las autoridades del plantel que me proporcionaron la información necesaria para completar mi investigación.
Gracias a ustedes, también, por tomarse el tiempo para leer este escrito y espero sus comentarios.
Belinda
Grupo 61
Respecto a las posibles repercusiones que podrían ocurrir en la vida de las estudiantes derivadas del contexto anteriormente mencionado, éstas, en mi opinión, pueden tomarse a partir de los rubros de inseguridad, deterioro ambiental y ambiente escolar.
a) La inseguridad, en el aspecto de la delincuencia juvenil (aunque el narcotráfico y la delincuencia organizada no están de lado), podría involucrar a las alumnas a formar parte en ella o a ser víctimas de algún delito. De hecho, se han oído comentarios de alumnas que han sido asaltadas o mínimo asustadas en el transcurso de la escuela a su casa. Y, desafortunadamente, también se sabe de algunas estudiantes que venden droga o tienen contacto con ella.
b) Respecto al deterioro ambiental, ésta es o puede ser causante de enfermedades, lo cual podría ocasionar a las alumnas una menor calidad de vida.
c) Y por último, el ambiente escolar, que aunque se evaluó como en general como “bueno”, también algunas dijeron que era malo o pésimo y esto podría afectar incluso el desempeño académico de las alumnas.
Además, las situaciones susceptibles de ser modificadas que puedo trabajar en el contexto de mi asignatura mediante un proyecto educativo en el modelo de la RIEMS son:
• Ambiente escolar
• Bienes culturales y recreativos
• Inseguridad
• Deterioro ambiental
• Ayuda a las alumnas por parte del plantel
Por otro lado, los saberes tecnológicos que poseen nuestros estudiantes, los cuales como ya mencionamos en el blog, son vastos y profundos. Por ejemplo, mis alumnas saben accesar a Internet y buscar información, manejar correo electrónico, subir información a los metroflogs, videos a YouTube, chatear, etc.
En cuanto a las características de los jóvenes estudiantes de bachillerato, éstas son muy parecidas entre sí. Por ejemplo, en sus formas de comunicación, las cuales varían considerablemente de las que utilizábamos nosotros cuando teníamos esa edad. En la actualidad, y con base en una pequeña investigación que hicimos el módulo pasado, descubrimos que los jóvenes se expresan con mucha libertad y elaboran sus propios códigos, los cuales son, en ocasiones, difíciles de entender para una persona adulta. Utilizan dibujos, palabras incompletas o con letras y números combinados, mensajes en inglés; los escriben en sus cuadernos, en las bancas, paredes de baño, mochilas, ropa, etc. Y todo esto lo hacen con el fin de expresar lo que está dentro o muy dentro de ellos. ¡Quieren ser escuchados, eso es todo!
Son jóvenes con muchas aptitudes intelectuales y emocionales que se han ido desarrollando desde que comenzaron en la adolescencia. Son inquisitivos y no se conforman con una explicación mediocre; se atreven a preguntar e incluso a corregir. Dicen lo que piensan y lo que sienten, aunque en ocasiones no lo hagan asertivamente. Eso los lleva, en algunos casos, a crearse conflictos con sus profesores. Sin embargo, la mayoría de las veces, la relación que tienen con lo maestros es colaborativa, propositiva, respetuosa y con la confianza de emitir sus propias ideas u opiniones.
En conclusión, el trabajo con jóvenes de bachillerato es muy enriquecedor ya que son personas con mucha energía y ganas de vivir. No se ignora que también se enfrentan a situaciones adversas, pero, en general, tienen una visión positiva del mundo y no se rinden fácilmente. En lo personal, el poder compartir mi trabajo y mi vida con mis alumnas me ha hecho crecer mucho como docente, como mujer y como persona.
Agradezco pues a mis alumnas que me ayudaron a contestar la encuesta que me permitió conocer su entorno y a las autoridades del plantel que me proporcionaron la información necesaria para completar mi investigación.
Gracias a ustedes, también, por tomarse el tiempo para leer este escrito y espero sus comentarios.
Belinda
Grupo 61
viernes, 12 de diciembre de 2008
La Aventura de Ser Docente
La lectura del texto “La aventura de ser maestro”, me llevó a reflexionar más profundamente sobre algunas de las dificultades que tenemos los profesores al comenzar a dar clases cada semestre, creo que nos pasa por igual cuando son alumnos de primer ingreso, o cuando vamos a trabajar con un grupo al que nunca le habíamos dado clases y más si hemos oído malos comentarios del mismo; incluso cuando ya le dimos clases a ese grupo, ya que es necesario continuar preparándonos para sorprender cada día a nuestros alumnos.
Estoy de acuerdo que una de las dificultades a las que se enfrenta un profesor es la identidad profesional. En este apartado me parece muy importante el asunto de la humildad. Aquí me viene a la mente una situación que viví el semestre pasado en un grupo de segundo. Llegué varios minutos tarde a la clase porque me entretuve recogiendo un material. Mi clase era la última que tendrían ese día. Cuando estaba apunto de entrar al salón algunas alumnas gritaron: “Ya viene la teacher”. En ese momento entré al salón y alcancé a ver la expresión de desagrado de varias alumnas, pero especialmente, me molesté porque una de ellas que siempre participaba, me hablaba en inglés y me ayudaba con los ejercicios hizo la cara de “!qué flojera! Sentí como un balde de agua fría y cambié mucho de lo que había planeado hacer en esa clase y traté de que fuera lo más aburrida posible para ellas, porque me sentí defraudada y muy, pero muy molesta. Creo, sin embargo, que mi actitud no fue la correcta. Me faltó humildad y asertividad. Me faltó reconocer que yo había llegado tarde y que por ser última hora de clase era lógico que las alumnas estuvieran inquietas. Pero, como comenta José Manuel Esteve, “tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error”.
En ocasiones tomamos el típico papel que antes tenían los profesores y que a muchos nos tocó vivir: el sentirse con el poder de aprobar o reprobar al alumno de una manera arbitraria. Sin embargo, después de haber leído la frase de Unamuno “Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”, reflexiono respecto al verdadero sentido que tiene el ser maestro: crear en el alumno el “interés de aprender”.
También me quedo con la frase de “ser maestros de humanidad”. El hecho de “saber enganchar a los alumnos al saber” es un compromiso que me hago ya que por más conocimiento que yo pudiera tener (que aún así es insuficiente) necesito adaptarlo al nivel y necesidades de mis alumnas.
La verdad que este texto me llevó a reflexionar mucho. Si bien es cierto que un maestro no tiene un buen sueldo, también es importante analizar que no trabajamos con el afán de hacernos ricos, económicamente hablando, sino ricos en experiencias y en satisfacciones que poco a poco y a través de los años se van recibiendo de los alumnos tienes o de los que regresan y se dirigen contigo para simplemente saludarte porque se acordaron de ti o porque necesitan algo y saben que tú los puedes apoyar.
Gracias por esta oportunidad de mejorar como profesores ya que, modificando la frase con la que inicié mi escrito anterior yo ‘sí tengo formación docente’, pero me falta mucho camino por recorrer para aprender a ser, como dice el comienzo del texto de José M. Esteve, una profesora capaz de “elaborar mi propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado”.
Estoy de acuerdo que una de las dificultades a las que se enfrenta un profesor es la identidad profesional. En este apartado me parece muy importante el asunto de la humildad. Aquí me viene a la mente una situación que viví el semestre pasado en un grupo de segundo. Llegué varios minutos tarde a la clase porque me entretuve recogiendo un material. Mi clase era la última que tendrían ese día. Cuando estaba apunto de entrar al salón algunas alumnas gritaron: “Ya viene la teacher”. En ese momento entré al salón y alcancé a ver la expresión de desagrado de varias alumnas, pero especialmente, me molesté porque una de ellas que siempre participaba, me hablaba en inglés y me ayudaba con los ejercicios hizo la cara de “!qué flojera! Sentí como un balde de agua fría y cambié mucho de lo que había planeado hacer en esa clase y traté de que fuera lo más aburrida posible para ellas, porque me sentí defraudada y muy, pero muy molesta. Creo, sin embargo, que mi actitud no fue la correcta. Me faltó humildad y asertividad. Me faltó reconocer que yo había llegado tarde y que por ser última hora de clase era lógico que las alumnas estuvieran inquietas. Pero, como comenta José Manuel Esteve, “tenemos que aprenderlo nosotros mismos por ensayo y error”.
En ocasiones tomamos el típico papel que antes tenían los profesores y que a muchos nos tocó vivir: el sentirse con el poder de aprobar o reprobar al alumno de una manera arbitraria. Sin embargo, después de haber leído la frase de Unamuno “Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”, reflexiono respecto al verdadero sentido que tiene el ser maestro: crear en el alumno el “interés de aprender”.
También me quedo con la frase de “ser maestros de humanidad”. El hecho de “saber enganchar a los alumnos al saber” es un compromiso que me hago ya que por más conocimiento que yo pudiera tener (que aún así es insuficiente) necesito adaptarlo al nivel y necesidades de mis alumnas.
La verdad que este texto me llevó a reflexionar mucho. Si bien es cierto que un maestro no tiene un buen sueldo, también es importante analizar que no trabajamos con el afán de hacernos ricos, económicamente hablando, sino ricos en experiencias y en satisfacciones que poco a poco y a través de los años se van recibiendo de los alumnos tienes o de los que regresan y se dirigen contigo para simplemente saludarte porque se acordaron de ti o porque necesitan algo y saben que tú los puedes apoyar.
Gracias por esta oportunidad de mejorar como profesores ya que, modificando la frase con la que inicié mi escrito anterior yo ‘sí tengo formación docente’, pero me falta mucho camino por recorrer para aprender a ser, como dice el comienzo del texto de José M. Esteve, una profesora capaz de “elaborar mi propia identidad profesional, dominar las técnicas básicas para ser un buen interlocutor, resolver el problema de la disciplina y adaptar los contenidos al nivel de conocimiento del alumnado”.
Mi confrontación con la docencia.
Yo estudié la carrera de Docencia del Inglés como Lengua Extranjera, así es que sí tengo formación docente. Desde pequeña me gustó dar clases. Recuerdo que me gustaba formar grupitos de estudio en la secundaria y preparatoria, es decir, se me facilitaban algunas materias y cuando mis compañeros me pedían ayuda, pues simplemente les explicaba. A partir de entonces recuerdo haber decidido estudiar para maestra.
Posteriormente, entré a estudiar una carrera técnica, Secretariado Bilingüe, y ahí aprendí inglés. Aunque para ser más exacta estaba en tercero de secundaria cuando me decidí a ser maestra de inglés. Entré al CBTis porque me gustaba el inglés y cuando terminé la preparatoria yo ya estaba segura quería dedicarme a la docencia.
Mis primeras clases formales, aunque sin experiencia pues apenas había comenzado la carrera, las di en una secundaria pública. Mi tía me recomendó con la subdirectora, ya que una maestra había pedido permiso y pues yo sabía inglés, así es que acepté. Fue una experiencia grandiosa ya que cada cosa que aprendía nueva en la universidad, la ponía en práctica con mis alumnos de primer grado.
Después fueron dos años de práctica que tuvimos en la carrera. Ahí trabajé con adolescentes, jóvenes y adultos. Fue muy enriquecedor, pues teníamos a alumnos y maestros observando nuestra clase y evaluando nuestras actividades. Aprendí mucho ahí.
Un año antes de graduarme de la universidad, me dieron trabajo en el CBTis y desde entonces me siento como pez en el agua. He dado clases en universidad, secundaria, y unos meses en primaria y la verdad nada se compara, de acuerdo a mi experiencia, con la preparatoria. Es ahí donde reafirmé mi vocación. Para mí ha significado mi desarrollo profesional. Me identifico mucho con mis alumnas y, claro, con la escuela, pues yo egresé de ahí.
Tengo muchos motivos de satisfacción. Me motiva cuando veo la emoción de las alumnas al cantar o decir algunas palabras en inglés. También cuando me dicen que pudieron entender a algún extranjero cuando les habló en inglés; o que pudieron ayudar a alguien porque sabían inglés.
Reconozco que ha habido momentos en los que me he sentido frustrada pues no todas las alumnas responden igual y, más aún, hay algunas que se portan de manera grosera y simplemente no hacen lo que se les pide y, bueno, no quieren aprender inglés. Quizá me falte motivarlas más o desarrollar en ellas el gusto por el idioma. Lo que sí es cierto es que algunas de ellas regresan después y reconocen que si le hubieran puesto más empeño al estudio del idioma, habrían encontrado un mejor trabajo y simplemente no estarían pagando por aprenderlo ahora.
Bueno, sin duda, los salarios también suelen ser un motivo de insatisfacción, pues no siempre van de acuerdo con nuestra preparación sino que te lo llegan a reconocer hasta después de mucho tiempo.
Me dio gusto compartir con ustedes un poco de lo mucho que me gusta ser maestra. Gracias por su atención.
Posteriormente, entré a estudiar una carrera técnica, Secretariado Bilingüe, y ahí aprendí inglés. Aunque para ser más exacta estaba en tercero de secundaria cuando me decidí a ser maestra de inglés. Entré al CBTis porque me gustaba el inglés y cuando terminé la preparatoria yo ya estaba segura quería dedicarme a la docencia.
Mis primeras clases formales, aunque sin experiencia pues apenas había comenzado la carrera, las di en una secundaria pública. Mi tía me recomendó con la subdirectora, ya que una maestra había pedido permiso y pues yo sabía inglés, así es que acepté. Fue una experiencia grandiosa ya que cada cosa que aprendía nueva en la universidad, la ponía en práctica con mis alumnos de primer grado.
Después fueron dos años de práctica que tuvimos en la carrera. Ahí trabajé con adolescentes, jóvenes y adultos. Fue muy enriquecedor, pues teníamos a alumnos y maestros observando nuestra clase y evaluando nuestras actividades. Aprendí mucho ahí.
Un año antes de graduarme de la universidad, me dieron trabajo en el CBTis y desde entonces me siento como pez en el agua. He dado clases en universidad, secundaria, y unos meses en primaria y la verdad nada se compara, de acuerdo a mi experiencia, con la preparatoria. Es ahí donde reafirmé mi vocación. Para mí ha significado mi desarrollo profesional. Me identifico mucho con mis alumnas y, claro, con la escuela, pues yo egresé de ahí.
Tengo muchos motivos de satisfacción. Me motiva cuando veo la emoción de las alumnas al cantar o decir algunas palabras en inglés. También cuando me dicen que pudieron entender a algún extranjero cuando les habló en inglés; o que pudieron ayudar a alguien porque sabían inglés.
Reconozco que ha habido momentos en los que me he sentido frustrada pues no todas las alumnas responden igual y, más aún, hay algunas que se portan de manera grosera y simplemente no hacen lo que se les pide y, bueno, no quieren aprender inglés. Quizá me falte motivarlas más o desarrollar en ellas el gusto por el idioma. Lo que sí es cierto es que algunas de ellas regresan después y reconocen que si le hubieran puesto más empeño al estudio del idioma, habrían encontrado un mejor trabajo y simplemente no estarían pagando por aprenderlo ahora.
Bueno, sin duda, los salarios también suelen ser un motivo de insatisfacción, pues no siempre van de acuerdo con nuestra preparación sino que te lo llegan a reconocer hasta después de mucho tiempo.
Me dio gusto compartir con ustedes un poco de lo mucho que me gusta ser maestra. Gracias por su atención.
LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES
Si nos ponemos a analizar de fondo lo que saben nuestros estudiantes respecto al uso de Internet, nos daremos cuenta de que ellos, a su corta edad, nos llevan mucha ventaja (hablo especialmente por mí).
Respecto al uso que le dan a Internet, encontré que en realidad sí es muy variado. Por ejemplo, la mayoría lo utiliza como sugiere el andamio, como reservorio y como espacio social. Sin embargo, en cuanto a esto último, también descubrí que es un espacio para insultarse y hasta para crear problemas. Pero vámonos por partes: lo primero que dicen es que Internet les es muy útil para hacer sus tareas. En la red encuentran mucha información que les ayuda a documentar, ilustrar, ampliar, etc., todas sus tareas en general. ¿Qué hacen? Pues muchas de ellas navegan y al encontrar lo que requieren, copian y pegan (sin leer necesariamente), descargan imágenes, música, videos, etc. que luego utilizan al presentar sus trabajos escolares. Además, como espacio social, las alumnas “chatean” (como se le llama a ‘hablar’ a través de la red) con infinidad de personas, amigos y extraños, suben fotos o imágenes a sus ‘metroflog’ y fue aquí donde descubrí un uso que le dan a la Internet, el cual narraré a continuación.
Antes que nada, me llegó la noticia de que había surgido un problema con dos grupitos en el salón de 5º E. Platiqué con cada grupo y resulta que todo comenzó con recaditos que enviaban a través de los ‘metroflogs’. Estos mensaje al parecer insultaban a cierta persona del grupo contrario y, para no hacer esto más largo, se enojaron entre ellas y ahora no se hablan, más aún, hasta llegaron a insultarse en frente de todas las compañeras del salón. Resultado: también a través de Internet se pueden dar situaciones no muy constructivas. (Al final, lo que pidió cada grupito es respeto y ya hubo quien dio el primer paso para pedir disculpas, pero esa es otra historia).
Respecto a “cuál es la estrategia que construimos con ellos para aprovechar esos saberes en la actividades de aula, así como y quiénes van a enseñar a quiénes, qué les enseñarán y dónde lo harán”, trabajé con el 1º E y decidimos que se
1. Formarían equipos de dos o tres personas con alumnas que usan mucho la Internet y las que la usan menos y también con las que tienen el servicio en su casa y con las que no.
2. Las que tienen más habilidades para navegar en la red, les compartirán sus estrategias a las que no están tan familiarizadas con eso.
3. Esto lo harán, primeramente en las casas de las compañeras o en un Cyber y, de ser posible, se pedirá autorización a la Dirección del plantel para que nos permitan utilizar un laboratorio de computación durante la clase de inglés (que es la materia que yo imparto) y que las alumnas puedan practicar ejercicios, investigar, ver videos, etc., que les ayuden al aprendizaje del idioma.
4. Durante esas actividades, la profesora les entregará actividades específicas para que se ayuden mutuamente a desarrollarlas con el uso de Internet.
En conclusión, citando lo que dijo Jordi Adell “Compartir no basta; construir juntos humaniza”, y creo que estamos viviendo una época en la que es muy necesario fomentar valores como la cooperación, participación, colaboración, ayuda mutua, etc., y esto de compartir saberes es una excelente actividad para promoverlos.
Gracias y espero sus comentarios.
Belinda Pérez Larios
Grupo 61
Respecto al uso que le dan a Internet, encontré que en realidad sí es muy variado. Por ejemplo, la mayoría lo utiliza como sugiere el andamio, como reservorio y como espacio social. Sin embargo, en cuanto a esto último, también descubrí que es un espacio para insultarse y hasta para crear problemas. Pero vámonos por partes: lo primero que dicen es que Internet les es muy útil para hacer sus tareas. En la red encuentran mucha información que les ayuda a documentar, ilustrar, ampliar, etc., todas sus tareas en general. ¿Qué hacen? Pues muchas de ellas navegan y al encontrar lo que requieren, copian y pegan (sin leer necesariamente), descargan imágenes, música, videos, etc. que luego utilizan al presentar sus trabajos escolares. Además, como espacio social, las alumnas “chatean” (como se le llama a ‘hablar’ a través de la red) con infinidad de personas, amigos y extraños, suben fotos o imágenes a sus ‘metroflog’ y fue aquí donde descubrí un uso que le dan a la Internet, el cual narraré a continuación.
Antes que nada, me llegó la noticia de que había surgido un problema con dos grupitos en el salón de 5º E. Platiqué con cada grupo y resulta que todo comenzó con recaditos que enviaban a través de los ‘metroflogs’. Estos mensaje al parecer insultaban a cierta persona del grupo contrario y, para no hacer esto más largo, se enojaron entre ellas y ahora no se hablan, más aún, hasta llegaron a insultarse en frente de todas las compañeras del salón. Resultado: también a través de Internet se pueden dar situaciones no muy constructivas. (Al final, lo que pidió cada grupito es respeto y ya hubo quien dio el primer paso para pedir disculpas, pero esa es otra historia).
Respecto a “cuál es la estrategia que construimos con ellos para aprovechar esos saberes en la actividades de aula, así como y quiénes van a enseñar a quiénes, qué les enseñarán y dónde lo harán”, trabajé con el 1º E y decidimos que se
1. Formarían equipos de dos o tres personas con alumnas que usan mucho la Internet y las que la usan menos y también con las que tienen el servicio en su casa y con las que no.
2. Las que tienen más habilidades para navegar en la red, les compartirán sus estrategias a las que no están tan familiarizadas con eso.
3. Esto lo harán, primeramente en las casas de las compañeras o en un Cyber y, de ser posible, se pedirá autorización a la Dirección del plantel para que nos permitan utilizar un laboratorio de computación durante la clase de inglés (que es la materia que yo imparto) y que las alumnas puedan practicar ejercicios, investigar, ver videos, etc., que les ayuden al aprendizaje del idioma.
4. Durante esas actividades, la profesora les entregará actividades específicas para que se ayuden mutuamente a desarrollarlas con el uso de Internet.
En conclusión, citando lo que dijo Jordi Adell “Compartir no basta; construir juntos humaniza”, y creo que estamos viviendo una época en la que es muy necesario fomentar valores como la cooperación, participación, colaboración, ayuda mutua, etc., y esto de compartir saberes es una excelente actividad para promoverlos.
Gracias y espero sus comentarios.
Belinda Pérez Larios
Grupo 61
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